Marina, 41 años, perdió 18 kg en ocho meses usando tirzepatida para tratar la obesidad. Los análisis mejoraron, la ropa del armario ya no le sirve y aun así, cada vez que pasa por una puerta, todavía se encoge un poco, con miedo de no caber. Al mirarse en el espejo, el cuerpo que ve no es bien el cuerpo que está ahí.

"Los datos y el caso clínico citados en este artículo son ficticios y tienen fin meramente ilustrativo, sirviendo para facilitar la comprensión del tema abordado."

Este desfase tiene nombre, viene siendo cada vez más relatado por quien usa estos medicamentos y tiene explicación en la forma como el cerebro construye nuestra imagen corporal.

Qué es la "grasa fantasma"

El fenómeno se llama, en la literatura y en las redes, phantom fat o ghost fat "grasa fantasma". Describe personas que perdieron cantidad significativa de peso, pero continúan percibirse como si estuvieran en un cuerpo mayor. La comparación más usada por los propios investigadores es con el miembro fantasma: así como el cerebro puede continuar "sintiendo" un brazo o pierna que no existe más después de una amputación, también puede tardar en actualizar el mapa mental del propio cuerpo después de un cambio físico rápido.

Este tipo de desfase entre cuerpo y mente ya era descrito en pacientes de cirugía bariátrica; estudios muestran que buena parte de ellos mantiene una identidad de "persona obesa" incluso 18 a 30 meses después de la cirugía. Con los bolígrafos adelgazantes, el fenómeno volvió a la discusión porque la pérdida de peso suele ser más rápida que la de dietas tradicionales, lo que parece intensificar el desfase.

Por qué esto sucede

La imagen corporal no es un espejo pasivo de la realidad física, es una construcción que el cerebro va montando a lo largo de años, con base en hábitos, postura, forma de ocupar espacio e incluso comportamientos de autoprotección (como elegir la silla "correcta" o evitar espacios estrechos). Cuando el cuerpo cambia demasiado rápido, esta construcción mental simplemente no tiene tiempo de acompañar.

Vale destacar una diferencia importante: la grasa fantasma no es un diagnóstico clínico. Se distingue del trastorno dismórfico corporal, que implica creencias distorsionadas y persistentes sobre la propia apariencia. La grasa fantasma tiende a ser más un retraso de actualización, el cerebro "sosteniendo" una imagen antigua por hábito y, para la mayoría de las personas, tiende a resolverse con el tiempo, a medida que la nueva realidad del cuerpo va siendo repetidamente confirmada.

Las investigaciones también señalan que personas con mayor interés en medicamentos GLP-1 ya llegan al tratamiento con más vergüenza del propio cuerpo, más vigilancia en relación a la apariencia y menor apreciación corporal —lo que sugiere que quien ya tenía una relación más difícil con la propia imagen puede ser más vulnerable a este tipo de desfase durante el adelgazamiento.

Qué ayuda al cerebro a "alcanzar" el cuerpo nuevo

Los especialistas señalan que la experimentación comportamental, exponerse, de forma repetida y concreta, a situaciones que el "cuerpo antiguo" evitaba ayuda a actualizar esa imagen mental más rápido. Sentarse sin verificar antes si cabe, atravesar un vano sin encogerse, permitirse aceptar invitaciones que antes serían rechazadas: cada repetición funciona como un dato nuevo para que el cerebro procese.

Cuándo buscar ayuda

Sentir este desfase de forma pasajera es común y, en la mayoría de los casos, no indica un problema. Pero si el incómodo con la propia imagen es persistente, interfiere el humor, las relaciones o la rutina, o viene acompañado de comportamientos alimentarios restrictivos, vale conversar con el médico responsable del tratamiento o buscar apoyo psicológico especializado. Las directrices internacionales recientes ya recomiendan que el tratamiento con GLP-1 sea acompañado de apoyo comportamental, exactamente para lidiar con estos cambios de identidad e imagen corporal que acompañan el adelgazamiento.


Este contenido tiene carácter informativo y no sustituye consulta, diagnóstico o tratamiento con profesional de salud cualificado. Busque siempre orientación médica individualizada.

Dra. Rebeca Soares Andrade CRM - GO 39335