La gastroenteritis llamada popularmente como virosis, está presente en varios lugares y en todas épocas del año y cuando se va al médico existe un cierto prejuicio cuando se habla que está con virosis, en este texto voy a explicarte para que entiendas de forma clara cómo prevenir y qué evitar.

¿Qué es la gastroenteritis?

La gastroenteritis es una inflamación del tracto gastrointestinal, generalmente causada por virus, bacterias o parásitos. Los agentes más comunes incluyen virus como el Norovirus y el Rotavirus, además de bacterias como Escherichia coli y Salmonella.

Los principales síntomas son:

  • diarrea

  • náuseas y vómitos

  • dolor abdominal

  • fiebre (en algunos casos)

  • signos de deshidratación


¿Por qué sucede?

La enfermedad ocurre cuando estos agentes infecciosos entran en el organismo, generalmente por ingestión de agua o alimentos contaminados, o por contacto con superficies y personas infectadas.

Ambientes con higiene inadecuada, manipulación incorrecta de alimentos y consumo de agua no tratada son factores determinantes para la diseminación.


¿Quién se ve más afectado?

Aunque cualquier persona puede desarrollar gastroenteritis, algunos grupos presentan mayor riesgo de complicaciones:

  • niños

  • ancianos

  • gestantes

  • personas con enfermedades crónicas o inmunosuprimidas

En estos grupos, la deshidratación puede evolucionar más rápidamente y exigir atención médica.


¿Cuándo ocurre?

Los casos pueden suceder a lo largo de todo el año, pero los brotes son más frecuentes en períodos de mayor circulación de personas, consumo colectivo de alimentos o fallas sanitarias, como los escenarios recientes observados.


¿Dónde ocurre?

La transmisión es más común en lugares con gran circulación o compartimiento de alimentos, como:

  • restaurantes

  • escuelas

  • eventos

  • ambientes cerrados con higiene comprometida


¿Cómo sucede en el organismo?

Después de la ingestión del agente infeccioso, llega al intestino, donde provoca inflamación de la mucosa intestinal.

Esto conlleva a:

  • reducción de la absorción de agua y nutrientes

  • aumento de la secreción intestinal

  • aceleración del tránsito intestinal

El resultado es la diarrea, frecuentemente asociada a vómitos que es un mecanismo del cuerpo para eliminar el agente agresor, pero que también aumenta el riesgo de deshidratación que precisa de un punto de atención.


¿Cuál es el impacto?

En la mayoría de los casos, la gastroenteritis es autolimitada y mejora en pocos días. Sin embargo, el principal riesgo es la deshidratación, que puede ser grave si no se trata adecuadamente, especialmente en los grupos de riesgo.

En brotes, el impacto también es colectivo, pudiendo llevar a la interdición de establecimientos y sobrecarga de los servicios de salud.


¿Qué hacer para evitar?

La prevención es el punto central en el control de la gastroenteritis:

  • higienizar las manos con frecuencia

  • consumir agua tratada o filtrada

  • evitar alimentos de procedencia dudosa

  • mantener buena conservación de los alimentos

  • higienizar superficies y utensilios

  • evitar contacto con personas sintomáticas


¿Cuándo procurar atención?

Es importante buscar evaluación médica si hay:

  • signos de deshidratación (boca seca, poca orina, mareos)

  • vómitos persistentes

  • diarrea intensa o con sangre

  • fiebre alta

  • síntomas en niños, ancianos o pacientes vulnerables


En resumen:
La gastroenteritis es común, pero no debe ser subestimada, especialmente en contextos de aumento de casos y estar en alerta a señales de alerta con la deshidratación. Entender su mecanismo y adoptar medidas simples de prevención son actitudes esenciales para reducir riesgos individuales y colectivos.

Dra. Rebeca Soares Andrade CRM- GO 39335